Detienen a un niño japonés por crear un virus similar al WannaCry

Un niño de 14 años ha sido detenido en Japón por crear un programa de secuestro de datos («ransomware») similar a Wannacry, responsable del ciberataque a nivel mundial registrado el mes pasado, informaron hoy medios nipones.

El chico, estudiante de una escuela secundaria de la prefectura de Osaka (oeste), está acusado de crear un «ransomware» -programa informático que limita o impide a los usuarios el acceso al ordenador o a ficheros a menos que paguen un rescate-, a través de un software de encriptación gratuito.

El estudiante, que ha admitido las acusaciones, creó el «ransomware», lo subió a una página web extranjera y enseñó a los usuarios de la plataforma a descargarlo y usarlo, según fuentes citadas por la agencia de noticias Kyodo.

Este «ransomware», que se ha descargado un centenar de veces, permitía al usuario infectar el ordenador de la víctima y pedir un rescate en moneda virtual, aunque aún no se han confirmado pérdidas económicas, añadieron las mismas fuentes.

El joven, que supuestamente aprendió por sí mismo a crear este tipo de programa, reveló a los investigadores que tan solo quería «hacerse famoso», según recoge la cadena nipona NHK.

Este arresto, el primero de este tipo en el país asiático, llega pocas semanas después de que el «ransomware» WannaCry golpeara a al menos 150 países y afectara a centros de salud en el Reino Unido, grandes empresas en Francia y España, la red ferroviaria en Alemania, organismos públicos en Rusia o universidades en China.

Unas seiscientas empresas niponas, entre ellas Hitachi y Nissan, resultaron afectadas por este ciberataque.

La compañía nipona de seguridad informática Trend Micro ha detectado más de 65.000 ataques de «ransomware» durante el último año en Japón, una cifra que multiplica por diez la del año anterior

Fuente: EFE

El dron más pequeño del mundo

Un grupo de ingenieros desarrolló el dron más pequeño del mundo al insertar neuronas de control en una libélula.

El dron más pequeño del mundo es una libélula y cuenta con una minicámara que tiene la capacidad de hacer videos durante el vuelo del insecto, sin que muestre indicios de que realiza esa función.

El proyecto implica colocar electrodos en los músculos bajo la técnica de la optogenética, que consiste en la activación de neuronas con ayuda de la luz.

Esta tecnología fue desarrollada en el Charles Stark Draper Laboratory con ayuda del Howard Hughes Medial Institute de Cambridge, Estados Unidos.

El proceso requiere alterar genéticamente a las libélulas, a través de su médula espinal, insertando neuronas de control para que puedan volar y, al mismo tiempo, señalarles el camino para realizar la grabación.

El diseño utiliza la técnica de la optogenética que permite activar las neuronas con ayuda de la luz. La libélula puede mover las patas y las alas en un vuelo de distancia corta, en línea recta.

El grupo de ingenieros tiene previsto incorporar todos los componentes en un solo chip, a fin de controlar completamente al insecto para reducir las dimensiones del sistema electrónico que posee el dron.