El último ciberataque no buscaba ganar dinero sino destruir datos de organizaciones industriales

El ciberataque global que comenzó el pasado martes, día 27, y que protagonizó el ransomware ExPetr -inicialmente identificado como Petya– buscaba fundamentalmente atacar organizaciones industriales. Un análisis realizado por la empresa de ciberseguridad Kaspersky Lab ha demostrado que al menos la mitad de los objetivos de este ‘malware’ de cifrado eran empresas de sectores como electricidad, petróleo y gas, transporte o logística.

Como ransomware, ExPetr cibra el disco duro de la víctima tras la infección del equipo y hace que este quede inactivo, mostrando un mensaje exigiendo un rescate por la liberación de sus ficheros. No obstante, tal y como ha explicado Kaspersky Lab a través de su página web, este virus «está construido de una manera que resulta completamente imposible descifrar archivos, incluso si se paga el rescate», por lo que las consecuencias de un ataque exitoso contra instalaciones industriales o infraestructuras críticas «podrían ser devastadoras».

«Por el momento es difícil decir si ExPetr está dirigido específicamente a una industria en particular o si ha afectado a tantas entidades industriales por casualidad», ha comentado el experto en seguridad de la compañía Kirill Kruglov. La naturaleza de este malware, ha añadido, «es tal, que podría fácilmente detener el funcionamiento de una instalación de producción durante un tiempo considerable», por lo que ha destacado que ha sido un «ejemplo claro» de por qué las entidades industriales «deben estar protegidas contra las amenazas cibernéticas».

El brote mundial de ExPetr se desencadenó el 27 de junio. El malware atacó a al menos 2.000 objetivos, en su mayoría organizaciones en Ucrania y Rusia, aunque también se han registrado ataques en España, Polonia, Italia, Alemania, Reino Unido, China, Francia y varios otros países. Aunque inicialmente fue identificado como una variante del ya conocido virus Petya, Kaspersky Lab confirmó que tiene «una funcionalidad totalmente diferente». ExPetr comparte algunas cadenas con Petya y también utiliza las herramientas de PsExec, un servicio incluido en Windows.

Hackean uno de los hosting de la Dark Web más importantes

Aunque no es muy común hablar de este tipo de situaciones (o al menos hasta este momento) expertos en seguridad han sacado a la luz una noticia relacionada con un importante hosting del lado oscuro de Internet. Para ser más exactos, Deep Hosting, uno de los servicios de alojamiento más populares de la Dark Web se ha visto afectado por un problema de seguridad que ha finalizado con un hackeo y con robo de información.

https://www.redeszone.net/2017/07/11/hackean-uno-los-hosting-la-dark-web-mas-importantes/

El dron más pequeño del mundo

Un grupo de ingenieros desarrolló el dron más pequeño del mundo al insertar neuronas de control en una libélula.

El dron más pequeño del mundo es una libélula y cuenta con una minicámara que tiene la capacidad de hacer videos durante el vuelo del insecto, sin que muestre indicios de que realiza esa función.

El proyecto implica colocar electrodos en los músculos bajo la técnica de la optogenética, que consiste en la activación de neuronas con ayuda de la luz.

Esta tecnología fue desarrollada en el Charles Stark Draper Laboratory con ayuda del Howard Hughes Medial Institute de Cambridge, Estados Unidos.

El proceso requiere alterar genéticamente a las libélulas, a través de su médula espinal, insertando neuronas de control para que puedan volar y, al mismo tiempo, señalarles el camino para realizar la grabación.

El diseño utiliza la técnica de la optogenética que permite activar las neuronas con ayuda de la luz. La libélula puede mover las patas y las alas en un vuelo de distancia corta, en línea recta.

El grupo de ingenieros tiene previsto incorporar todos los componentes en un solo chip, a fin de controlar completamente al insecto para reducir las dimensiones del sistema electrónico que posee el dron.